Esta web emplea cookies. Si continúas navegando estarás aceptando su uso. Más información | Aceptar
EUS Eus

Junior Coaching

Inkorpore ofrece un servicio enfocado a los más jóvenes. Con el coaching junior, buscamos ofrecer un servicio que ayude a crecer a los jóvenes y a potenciar sus cualidades innatas para el deporte.

El deporte ayuda a enriquecerse como persona, por eso Inkopore ofrece un coaching especial para jóvenes y niños.

Se da el caso de jóvenes, adolescentes y niños en edad infantil que aún debiendo practicar deporte para crecer como personas y aprender aquellos valores que de su práctica se deriven, por su potencial y por condiciones innatas y a veces poco comunes, entreno a través del coaching para la consecución de metas deportivas.

Deportistas que en edades tempranas muestran marcas, tiempos o cualidades que quienes de ellos se responsabilizan quieren orientar hacia cada vez un enfoque más profesional.

También se da el caso de jóvenes con los que trabajo que a través del deporte buscan diversión, relación social y perfeccionamiento en la práctica que realizan, lejos de caer en peligrosas situaciones de presión por parte de padres y terceras personas que creen asesorar convenientemente y con los que por el bien del joven, en ocasiones, también debemos trabajar.

El caso más preocupante es aquel que concierne al joven que a través de la sociedad de hoy en día, evita otro tipo de actividad que no sea la de su fidelidad diaria y constante a las nuevas tecnologías y sus múltiples formas de ejecución sedentaria o el peligro de coquetear con vicios de muy negativas consecuencias.

La falta de comunicación con sus padres y su entorno, deriva en el erróneo convencimiento de todas las partes de que dicho joven no quiere hacer deporte. Igual que en la vida, en la actividad física existe un camino distinto a seguir, de mayor o menor esfuerzo y dedicación para cada tipo de persona. Pero existe una actividad que se construye a medida de cada persona.

La felicidad de un hijo junto con la de sus padres, comienza por aceptar que el acompañamiento de una firma como Inkorpore y la apuesta de todos por colaborar firmemente, creará nuevos y saludables hábitos que a base de constancia se van a consolidar en el joven para siempre.

Hemos querido desviarnos a los casos más extremos con los que nos hemos encontrado porque realmente existen e Inkorpore los ha conocido y trabajado de primera mano. Jóvenes que necesitan trabajar aspectos sobre todo motivacionales que repercutan en una nueva perspectiva de la actividad deportiva unido a un óptimo desarrollo como persona en otras facetas sociales y académicas.

Nunca fue fácil ser joven en una sociedad muy cambiante que avanza a un ritmo muy rápido. El deporte es una gran vía de escape para la juventud y sirve para potenciar otras facetas del rutinario día a día. Pero los números de sedentarismo en los más jóvenes es preocupante. Las nuevas tecnologías y en muchos casos la escasez de apoyos institucionales de cara al deporte, alertan sobre las cifras alarmantes con las que nos encontramos.

Pero eso no es excusa para que animemos a que los más jóvenes se pongan a practicar una actividad que requiera movimiento. Al igual que hemos mencionado en otros apartados, no se trata de hacer deporte al más alto nivel y mediante una carga excesiva de estrés y ansiedad. Se trata de generar ilusión por una actividad que ayude al joven a sociabilizarse, organizarse y motivarse de cara a otros aspectos saludables que engloba la práctica deportiva.

Sirva como ejemplo un caso que trabajamos en Inkorpore donde un adolescente de familia que prefieren mantener el anonimato, no salía de su habitación en sus ratos libres. Es el caso que se da hoy en día en muchas familias. Jóvenes que lo manejan todo desde su cuartel general y se olvidan de que ahí fuera hay vida.

El joven de 15 años no tenía la menor intención de levantarse de su silla. Sus padres alegaron que su hijo era una persona más tranquila que lo habitual, pero eso no es excusa para evitar una carencia que con el paso del tiempo puede convertirse en un auténtico problema.

Nos pusimos manos a la obra y ya en la primera sesión el joven se dio cuenta de que el concepto de práctica deportiva que la sociedad le había metido en la cabeza, tenía que ver con el alto esfuerzo y dedicación.

Durante el proceso fue muy sencillo trabajar con él porque supo ver que sus gustos podían tener relación con el exterior y con una modalidad deportiva que como el resto le iba a exigir una organización y un compromiso que hasta ahora no había adquirido. Y eso le iba a hacer crecer.

Hoy en día cuenta las horas para el momento en el que se calza sus botas y sale a caminar por montes y senderos con su cámara de fotos, se prepara académicamente para estudiar fotografía y pasa más tiempo fuera de casa que en su habitación, donde al acabar sus maratonianas jornadas deportivas, descarga y retoca las fotos de los increíbles lugares y personas que a través de su club de montaña está conociendo.

Aunque muchas veces no lo sepamos ver y más en edades tempranas, cada uno de nosotros debe rebuscar ahí dentro para dar con lo que realmente nos motive e ilusione.